Táctica

Desobediencia civil

Estudiantes se animan unos a otros vitoreando antes de tratar de romper una línea de policía en Letpadan, Myanmar. Foto: Soe Zeya Tun/Reuters.

En breve

La desobediencia civil es la ruptura pública de una ley con una motivación ética y con el fin de desafiar ya sea la legitimidad de la ley específica que se está rompiendo o una mayor injusticia cometida por el Estado.

La desobediencia civil no es nuestro problema. Nuestro problema es la obediencia civil.

— Howard Zinn

La mayor fuerza de los movimientos sociales es a menudo su capacidad para interrumpir la normalidad. En su esencia, un acto de desobediencia civil es una interrupción que expresa una oposición política más allá de lo que la ley permite. En un acto de desobediencia civil, o bien se rompe públicamente una ley injusta con el fin de impugnar la legitimidad de dicha ley, o se comete alguna infracción menor (allanamiento u obstrucción, por ejemplo), con la intención de provocar cambios políticos más amplios.

La desobediencia civil puede manifestarse como táctica en un número de formas distintas. Huelgas, sentadas, marchas y cierres, entre muchas otras tácticas, se pueden usar como actos de desobediencia civil.

Los actos de desobediencia civil pueden desafiar no sólo una ley específica, sino también la propia legitimidad de un Estado.

Debido a que busca despertar la conciencia de la sociedad sobre alguna injusticia, un acto de desobediencia civil debe planificarse con cuidado para que tenga el máximo efecto. El diseño de su acción debe situar a su objetivo en un dilema de decisión o utilizar el humor para debilitar a la autoridad. Plantea tu intención en público, mantén una disciplina no violenta, y prepárate para la posibilidad de ir a la cárcel(ver: TÁCTICA: Solidaridad carcelaria).

Aunque la resistencia no violenta ante la injusticia es tan antigua como la injusticia misma (ejemplificado en la clásica tragedia griega Antígona), el conocimiento moderno sobre la desobediencia civil surge a partir del libro de Henry David Thoreau Desobediencia Civil (1849). Thoreau afirmaba que el individuo tiene derecho a resistir los abusos e injusticias del gobierno, estableciendo que “la única obligación que tengo el derecho de asumir es hacer en cualquier momento lo que creo correcto.” Se negó a pagar sus impuestos debido a que estaban siendo utilizados para expandir la esclavitud en los Estados Unidos y financiar una guerra contra México. Un siglo más tarde, Hannah Arendt afirmó que la desobediencia civil es esencial en un estado democrático, pues sólo la “acción extralegal”, tal como la desobediencia civil, puede ampliar los derechos y la justicia más allá de los límites existentes de la ley.

Los actos de desobediencia civil pueden desafiar no sólo a una ley en específico, sino también la legitimidad misma de un Estado — particularmente una potencia colonial u ocupante (ver: TEORÍA: Descolonización). De hecho, uno de los mejores ejemplos conocidos de desobediencia civil es La Marcha de la Sal de Gandhi, desde Ahmedabad a Dandi

para hacer sal, que violó las leyes británicas tremendamente impopulares sobre la sal, una campaña que desempeñó un papel clave en la denuncia de la ilegitimidad de la autoridad británica y en última instancia, condujo a la independencia de la India. Este acto de desobediencia civil fue planeado de manera brillante y pensado de forma estratégica. Gandhi recorrió el país durante semanas anunciando públicamente el "crimen" inminente y diciendo a sus compañeros indios que era su deber desobedecer el dominio británico marchando con él. Esto puso a las autoridades británicas en un dilema de decisión: arrestar a los transgresores de la ley de la sal, generaría un mayor apoyo popular al movimiento y confirmaría la brutalidad de los gobernantes británicos. Pero si no hacían nada, se vería como si hubieran perdido la capacidad de hacer cumplir sus propias leyes. De cualquier manera, el gobierno británico fue condenado a muerte por la violación pública masiva de una simple ley, orquestada por Gandhi.

Principio clave

Mantener una disciplina no violenta

Si los participantes en un acto de desobediencia civil se vuelven violentos, ya se ha perdido. El poder de la desobediencia civil radica en el respeto a una ley moral que es más poderosa que las leyes del Estado, por eso es fundamental mantener esa moral elevada (ver: PRINCIPIO: La ira funciona mejor cuando se tiene autoridad moral). Para ser efectivo, debes asegurar que todos quienes participan están comprometidos con la no violencia durante la acción (ver: TEORÍA: No violencia estratégica). De lo contrario, sólo reforzarás la legitimidad del Estado, y les darás una excusa para golpear al "típico infractor de la ley." Si te mantienes tranquilo y disciplinado, tendrás una probabilidad mucho más alta de ganar el respeto y el apoyo del público (ver: TEORÍA: Hamoq y hamas).

Ejemplos del mundo real

Political Graffiti in Downtown Areas

Strongly messaged political graffiti springs up overnight across Nairobi, sparking widespread public discourse.

Myanmar Student March For Education Reform Hits Roadblock

Months-long protests over educational reform in Myanmar came to a head as police clashed with students marching toward the former capital.