Historia

Sentada del lenguaje de señas

El alfabeto de lenguaje de señas zimbabuense, mostrado por Belinda Ndlovu.

En breve

Activistas sordos en Zimbabue se levantaron (y se sentaron) para exigir acceso a la información en lenguaje de señas, presionando exitosamente a la cadena nacional para incluir la interpretación en lenguaje de señas en la transmisión de las noticias.

Cuando la gente en Zimbabue habla sobre discapacidad, la suposición principal es que esa discapacidad es sinónimo de impedimentos físicos. La sordera a menudo es ignorada porque no es visible a simple vista. Como resultado, las personas sordas tienden a quedar rezagadas y a vivir en la periferia de la sociedad. Su marginalización es acentuada por una escasez generalizada de acceso a la información, incluyendo el fracaso de la Zimbabwe Broadcasting Corporation (ZBC) para transmitir información a la comunidad de sordos. Sin embargo, a comienzos del año 2012, en una campaña destacada que tuvo como objetivo la ZBC, las personas sordas y sus aliados se movilizaron, se pusieron de pie, reclamaron por sus derechos constitucionales a la información, y demandaron que sus voces fueran escuchadas.

La comunidad sorda no perdió su espíritu al enfrentar múltiples desafíos como la falta de respuesta por parte de las autoridades, y tampoco aceptó un “no” como respuesta.

Primero, se envió una delegación con el Asesor en materia de discapacidad de la Oficina Presidencial para abogar por las necesidades de la comunidad sorda en Zimbabue. Después de la visita él escribió una carta de apoyo al Ministro de información y publicidad, expresando las preocupaciones que había recibido de la delegación. Aunque la acción inmediata no fue exitosa, la delegación persistió en sus esfuerzos y no perdió la esperanza. Visitaron al Ministro para entregar la carta del Asesor en materia de discapacidad, y para su sorpresa, el secretario les aconsejó llamar por teléfono para fijar una cita. Ellos respondieron que no podrían hacer una llamada por su condición de sordos, y que no tenían el teléfono móvil del Ministro, por lo que no podían enviarle un mensaje de texto. No estaban dispuestos a irse con las manos vacías, por lo que optaron por sentarse y esperar a que el ministro saliera de su oficina. Finalmente, se les otorgaron 20 minutos para discutir sus preocupaciones con el Ministro, tras los cuales el ministro entregó una carta de apoyo dirigida a la ZBC.

Equipados ahora con dos cartas de apoyo, los delegados le dejaron en claro a la ZBC que si sus quejas eran ignoradas se negarían a pagar las licencias de televisión, y movilizarían a otras personas sordas en Zimbabue para que se unieran a la campaña. Los representantes de la televisora prometieron ofrecerles un espacio durante el día para expresar su programa. Los delegados respondieron que las personas sordas en Zimbabue trabajan durante el día, como cualquier otra persona. Exigieron acceso en horario estelar.

Esta campaña realizada por las personas sordas en Zimbabue logró consumar la introducción del lenguaje de señas en todos los boletines de noticias semanales de la ZBC. Antes de esto, sólo se ofrecía lenguaje de señas en el boletín de noticias de la hora de almuerzo. Los activistas también ganaron 30 minutos al aire todas las semanas, para un programa en lenguaje de señas para transmitir información de interés para personas sordas. Además nació Action Power, un programa de la televisión nacional que se emite todos los jueves por la noche, para crear conciencia sobre la cultura sorda y el lenguaje de señas, además de entregar información a la comunidad sorda sobre una variedad de temas. Otros productores de programas que transmite la ZBC han comenzado a imitar a Action Power, contratando intérpretes para sus programas.

Animados por esas victorias, la comunidad sorda visualiza un mayor progreso: sienten que la televisión nacional debería pagarles por sus producciones (actualmente la ZBC las obtiene de forma gratuita); además, también hay una necesidad de agregar lenguaje de señas durante los boletines de noticias del fin de semana y la programación general, además de subtítulos para telenovelas y dramas. Se ha ganado una batalla, pero la guerra continúa.

Teoría clave

Modelo social de discapacidad

La campaña se apoyaba en la creencia en el modelo social de discapacidad. El modelo reconoce que el problema de la discapacidad no reside en el individuo, y tampoco yace en el impedimento, sino en la respuesta de la sociedad hacia una persona con discapacidad. Para las personas sordas, las barreras más importantes tienen que ver con actitudes y comunicación, que dan como resultado la exclusión de la participación en la sociedad en general, servicios deficientes, y violación de derechos, especialmente el derecho de acceso a la información. Esta campaña buscaba desafiar directamente estas actitudes al dramatizar la necesidad de la comunidad sorda de tener acceso a la información.

Táctica clave

Ocupación

Sentarse en la oficina del Ministro de información y publicidad — negarse a dejar el edificio sin ver al Ministro — fue una táctica probada y efectiva para presionarlo para reunirse con la delegación y actuar en relación a sus demandas.

Principio clave

Elegir el objetivo sabiamente

Aunque el objetivo principal de esta campaña era la Zimbabwe Broadcasting Corporation, los organizadores reconocieron que el verdadero poder recaía en el Ministro de información y publicidad, por lo que pusieron el foco de su presión ahí. Sin la carta de apoyo del Asesor en materia de discapacidad de la Oficina de la Presidencia, una apelación directa a la ZBC de seguro hubiese requerido mayores niveles de movilización para ser efectiva.