Teoría

Poscolonialismo

La película clásica de Gillo Pontecorvo La batalla de Argel narra la lucha argelina por la independencia contra las fuerzas coloniales francesas.

En breve

La teoría poscolonial nos obliga a reconocer que la opresión se produce no sólo en las relaciones económicas, sino también en las propias categorías de construcción de significados que producen la realidad tal y como la conocemos, entendemos y vivimos.

"El imperialismo deja tras de sí gérmenes de podredumbre que tenemos que detectar y extirpar clínicamente de nuestra tierra, pero también de nuestras propias mentes".

— Frantz Fanon

Orígenes

Claramente endeudada con la aproximación arqueológica al discurso de Michel Foucault, el trabajo de Antonio Gramsci sobre los subalternos, y psicoanálisis de la discriminación racial y del colonialismo de Frantz Fanon, la teoría poscolonial emergió del Grupo de Estudios Subalternos a mediados de la década de 1980 - un grupo de académicos en su mayoría compuesto por historiadores y/o marxistas indios.

Con demasiada frecuencia, el activismo se basa en una narrativa en blanco y negro que divide radicalmente el mundo entre opresores y oprimidos. En consecuencia, los activistas a menudo se apoyan en un lenguaje universalista de los derechos humanos, la democracia y la justicia como forma de lucha. La teoría poscolonial, sin embargo, reconoce que cualquier discurso está históricamente enraizado en un marco ideológico determinado. Aunque la teoría poscolonial se solidariza con los objetivos e intenciones del activismo, también complica los discursos supuestamente universalistas en los que suele basarse el mismo.

El poscolonialismo es útil para los activistas que quieren reflexionar acerca de las raíces históricas de su discurso y las consecuencias indeseadas de utilizarlo en nombre de la gente del denominado tercer mundo. Se crea así un espacio discursivo donde, tanto el contexto como los agentes subalternos

Esta ardua teorización puede parecer un anatema para muchos activistas, y, de hecho, la teoría poscolonial aplicada al activismo puede complicar la vida de los activistas de manera insospechada. ¡Pero qué bueno!

se vuelven visibles y capaces de afrontar al poder.

De hecho, esto transforma profundamente nuestras nociones sobre dónde radica el poder en nuestras luchas. Nos obliga a reconocer que la opresión se produce no sólo en las relaciones económicas, sino también en las mismas categorías de construcción de significado que dan lugar a la realidad tal y como la conocemos, la entendemos y la vivimos.

La teoría poscolonial se aleja de un análisis estrictamente materialista, y prefiere optar por una perspectiva propia de Foucault; es decir, que es el discurso el que "produce" la realidad. Esto no significa negar que exista una realidad material ahí afuera. Más bien, implica que toda realidad material de "ahí afuera" sólo se puede conocer, entender, interpretar y modelar a través del lenguaje. La teoría poscolonial recurre al análisis del discurso, métodos psicoanalíticos, semiótica y a los enfoques marxistas, pero en definitiva, el objetivo es poner de manifiesto las relaciones de poder inherentes a cualquier discurso, siempre de manera que permitan aflorar las voces subalternas.

La teoría poscolonial trata de ir más allá de los binarios que conforman el discurso político y cultural. Sugiere que una simple inversión de los estereotipos raciales, por ejemplo, o una ingenua reafirmación del nacionalismo como una respuesta a la dominación colonial, no sólo sería ineficaz, sino que tendería a reproducir los abusos contra los que luchó en primer lugar. Al contrario, la teoría poscolonial intenta crear lo que Homi Bhabha ha llamado el "tercer espacio" - un enfoque que subraya la ambigüedad, la incertidumbre y la manera no determinista en el que la lucha y la resistencia han de llevarse a cabo. Gayatri Spivak, en el mismo sentido, se ha referido a la catacresis, una forma de crítica que aspira a "revertir, desplazar y aprovechar el aparato de codificación de valores".

Esta ardua teorización puede parecer un anatema para muchos activistas, y, de hecho, la teoría poscolonial aplicada al activismo puede complicar la vida de los activistas de manera insospechada. ¡Pero qué bueno! A largo plazo, el activismo arraigado en la teoría poscolonial puede conducir a un compromiso mucho más rico con el subalterno, – en cuyo nombre, supuestamente, los activistas hacen su trabajo. Negarse a aceptar que siempre exista opresión o victimismo, puede permitir a los subalternos expresar su subjetividad - especialmente en una serie de temas en los que no se espera una opinión de ellos . Por ejemplo, un campesino sin tierra o un trabajador inmigrante explotado que crea arte, recita poesía o discute el significado de sus sueños cambia nuestras premisas acerca de cómo se comportan las personas oprimidas. El filósofo francés Jacques Rancière, a propósito de los trabajadores franceses de mediados del siglo XIX, lo describe acertadamente al decir que el trabajador que canta canciones es más peligroso que el trabajador que grita consignas. Esto se debe a que el trabajador que canta canciones ha menoscabado eficazmente nuestras nociones sobre cómo se supone que los trabajadores deberían vivir su posición simbólica como trabajadores. La teoría poscolonial nos permite ver que los subalternos pueden romper y rompen la identidad simbólica a la que se les encadena, gracias al activismo, lo que nos abre la posibilidad de llevar esas transgresiones simbólicas hasta sus fines revolucionarios. Por lo tanto, la teoría poscolonial no consiste sólo en hacer más eficaz el activismo. Sino que la teoría poscolonial transforma los significados mismos de lo que constituye el activismo en sí mismo.

Ejemplos del mundo real

Behind the Tin Sheets

Videos and other related media, based on stories of ghosts, love, and labour narrated by workers, to engage with the changing landscape of Bangalore.

Aprende más

Beginning Postcolonialism
John McLeod, Manchester University Press, 2000
Concerning Violence
Göran Olsson, based on Frantz Fanon's essay Concerning Violence, 2014
The Wretched of the Earth
Frantz Fanon, Grove Press, 1963
Can the Subaltern Speak?
Gayatri Spivak, *Marxism and the Interpretation of Culture*, 1988