Historia

Desnudando al poder en Uganda

Parlamentarios discuten con el comandante de la policía regional en el control de carretera del pueblo de Apaa (Foto: Monday Times.)

En breve

Unas ancianas en el norte de Uganda recurrieron a poderosos tabúes culturales, al desnudarse frente a unos ministros del gobierno que trataban de apoderarse de sus tierras consiguieron que éstos se marcharan.

Desde hacía varios años, se libraba un conflicto territorial en el distrito de Amuru en el norte de Uganda, zona rural fértil y rica en petróleo, que enfrentaba a sus habitantes con la dictadura que, junto con sus empresas afiliadas, trataba de vender las tierras. Se han perdido ya varias vidas por las prácticas abusivas de las agencias gubernamentales que intentan expulsar de sus tierras a sus habitantes. En abril de 2015, la situación llegó a su punto más crítico: el gobierno comenzó a desalojar a la fuerza y en plena noche a los habitantes del pueblo de Apaa. Utilizaron la Agencia Ugandesa para la Protección de la Naturaleza (Uganda Wildlife Authority) y a las Fuerzas Armadas de Uganda (Uganda People's Defense Force - UPDF), para incendiar casas y huertos, y hostigar físicamente a sus habitantes. Esta zona en particular había sido vendida por el distrito vecino (Adjumani), como si éste fuera el propietario a pesar de estar fuera de su demarcación territorial. El comprador fue un inversor sudafricano llamado Bruce Martin, que quería esas tierras, en las que ya existía una reserva de animales, para dedicarlas a cacerías de élite.

El Ministro de Tierras estalla en llanto ante el espectáculo.

Ante esta situación, líderes comunitarios junto con coordinadores de Solidarity Uganda convocaron a manifestaciones pacíficas. Después de recibir formación en acción directa no violenta, y tras unos pocos días de sencillas marchas y otras manifestaciones pacíficas, los habitantes se preparaban para tener que arriesgar sus vidas, a medida que los militares y sus campamentos aumentaban. Dos ministros del gobierno, el Ministro de Tierras y el Ministro del Interior (a su vez general del ejército), llegaron con el objetivo de hacer una demarcación definitiva de las tierras, redelimitando la zona de Apaa de manera que quedara fuera del Distrito de Amuru y dentro del de Adjumani.

Para bloquear el convoy ministerial, la comunidad puso un retén en una zona boscosa de la localidad . Unas mujeres del pueblo se desnudaron ante el retén, invocando un poderoso presagio o maldición cultural en Uganda, que supone una profunda vergüenza para el que vea a una mujer desnuda de la misma edad que su propia madre. El Ministro de Tierras estalló en sollozos ante dicho espectáculo y comenzó a suplicar a la comunidad que pusiera fin a la protesta, arguyendo que él no había venido a robar sus tierras. El ministro del Interior trató de sortear la situación por completo apartando la mirada, pero el gran número de personas y el abrumador espectáculo de las ancianas agitando sus extremidades desnudas le impidieron continuar con su misión. El convoy regresó a la capital sin haber podido colocar las marcas de piedra para delimitar los distritos.

Poco después, la ocupación militar en Apaa fue levantada. Muchos soldados se arrepintieron de sus malas acciones, afirmando que odiaban cumplir las órdenes de sus superiores. Organizaciones de la sociedad civil impulsaron a líderes locales a aprobar varias resoluciones que exigían la liberación de algunos líderes comunitarios detenidos en relación con esa acción, así como para exigir que el territorio de Apaa no fuera nunca parte del distrito de Adjumani.

Táctica clave

Desnudarse

Cuando las ancianas se tiraron al suelo desnudas, llorando y gritando, hicieron que los ministros huyeran avergonzados. Esto le recordó a aquellos funcionarios lo deplorables que habían sido con aquellas mujeres, que tan sólo trataban de ayudar a mantener sus medios de vida, como sus propias madres lo hicieron.

Principio clave

Utilizar los recursos culturales

Desnudarse y apuntar con tus senos al enemigo es un presagio arraigado en la cultura Acholi. Se invocan con ello las peores maldiciones y un gran daño contra los que cometen injusticias. La maldición de la desnudez Ha demostrado ser muy eficaz a la hora de ayudar a los movimientos a fortalecer la identidad colectiva ligada a la tierra.

Aprende más

Uganda: Amuru Women's Naked Power
Joseph Were, The Independent, 2015