En breve
Cientos de activistas por la solidaridad internacional llegaron en avión al aeropuerto Ben Gurion demandando visitar Palestina, como una forma para protestar contra las políticas fronterizas racistas y el asedio de facto de Palestina.
El pueblo palestino ha soportado la represión sistemática, la colonización y la limpieza étnica desde su ocupación en 1948. Hoy en día, los palestinos viven en áreas como bantustanes segregadas por un muro de apartheid construido en tierras palestinas robadas, para permitir a los colonizadores disfrutar de privilegios exclusivos para judíos. La Palestina histórica ha sido convertida en pedazos de tierra desconectados unos de los otros.
En 2011, palestinos de la Ribera Occidental invitaron a personas de todo el mundo a visitar Palestina con el objetivo de llamar la atención sobre las crueldades de la vida bajo la ocupación, en general, y las políticas racistas israelíes, en particular. La iniciativa también apuntó a fortalecer el creciente esfuerzo de boycott para aislar Israel, demostrando la hipocresía y la ilegitimidad de la ocupación y la colonización israelí en Palestina, y para ejercer presión sobre Europa y otros gobiernos colaboradores.
Las acciones interrumpieron el status quo en el corazón de la injusticia, comunicando un mensaje claro que no podía ser silenciado excepto con la represión
Ya que las autoridades israelíes deniegan con regularidad a los pasajeros su derecho a visitar Palestina, si ellos declaran esto en la frontera, la idea era hacer que activistas por la solidaridad internacional volaran al aeropuerto Ben Gurion para tratar de ejercer púlbicamente su derecho a visitar Palestina. Inevitablemente, este derecho les sería denegado, lo cual, si era bien publicitado, ayudaría a exponer la verdad acerca del régimen de ocupación, colonización y apartheid israelí.
El primer año, más de 300 personas de diferentes países y nacionalidades tomaron parte. Después de llegar al aeropuerto, los activistas desplegaron pacíficamente sus pancartas “Bienvenidos a Palestina”, creando una dramática escena en el aeropuerto. La policía israelí atacó a los protestantes y destrozó sus pancartas. Activistas y no activistas por igual fueron arrestados e interrogados. Aquellos identificados como parte de la campaña fueron deportados y enviados a celdas de detención.
En respuesta, el gobierno israelí lanzó una campaña “diplomática” pidiendo ayuda a gobiernos de otros países para que pusieran fin a esta forma de solidaridad. Algunas aerolíneas cancelaron sus vuelos programados, otras, para proteger la seguridad israelí, impidieron a los activistas abordar aviones para los cuales ya habían comprado boletos, que tenían derecho a usar.
En 2012, a la mayoría de las 400 personas alrededor del mundo que habían programado volar a Palestina se les denegó el abordaje. Los activistas respondieron haciendo una “sentada” en varios aeropuertos de Europa para protestar contra la complicidad de sus gobiernos al apoyar la ocupación israelí y la violación de los derechos humanos palestinos. Durante las “sentadas”, los activistas distribuyeron volantes para despertar la conciencia sobre la campaña. En algunos de estos aeropuertos, los protestantes pro-Palestina fueron dispersados y expulsados violentamente.
A pesar de todo, las acciones interrumpieron el status quo en el corazón de la injusticia, comunicando un mensaje claro que no podía ser silenciado excepto con la represión. La extensiva cobertura de los medios locales e internacionales expuso la represión y el racismo de la política israelí, lo que hizo que el régimen lanzara una campaña masiva para salvar su imagen.
Teoría clave
Esta acción, puesta en escena por activistas por la solidaridad internacional, fue un gran escándalo que desafío y expuso el apartheid israelí – una de las muchas facetas de de la colonización sionista de la población indígena palestina. Fue otro gran ejemplo de la desobediencia popular ante la colonización en curso de Palestina. Al exponer las políticas racistas fronterizas, la violencia contra los activistas por la solidaridad internacional, y la colusión de gobiernos de occidente, la acción interfirió – aunque sea momentáneamente- en el equilibrio de poder entre colonizador y colonizado.
Táctica clave
La libertad de movimiento es un derecho básico denegado a los palestinos. Al tratar de hacer valer este derecho deliberadamente – lo que requirió desafiar las restricciones de viaje israelíes- la campaña Bienvenidos a Palestina puso en la mira global las políticas fronterizas racistas impuestas por la ocupación israelí.
Principio clave
Los activistas de Bienvenidos a Palestina sabían que no se les permitiría entrar a Palestina una vez que declararan sus intenciones. Sabían cómo actuaría el gobierno israelí – ellos planearon su acción en torno a esto. Aquella reacción hizo un mejor trabajo para demostrar la política racista, opresiva y colonial del Estado, que cualquier otra crítica.