Teoría

La ONG-ización de la resistencia

Fotograma del video satírico de SAIH Noruega “¿Quién quiere ser voluntario?”.

En breve

La ONG-ización de la política amenaza con convertir la resistencia en un trabajo cortés, razonable, asalariado, un trabajo de 9 a 5. Incluso con algunas prebendas. La resistencia real tiene consecuencias reales. Y no conlleva salario.

Orígenes

El término fue acuñado en el 2004, aunque el fenómeno que describe se inició en la década de 1980 como uno de los elementos del proyecto neoliberal .

Un peligro al que se enfrentan los movimientos de masas es la ONG-zación de la resistencia. Será fácil tergiversar lo que voy a decir como una crítica a todas las ONG. Eso sería una falsedad. En las aguas turbias de las falsas ONG creadas para desviar dinero de subvenciones o como herramienta para evadir impuestos (en estados como Bihar, se otorgan como dote), por supuesto, hay ONG que realizan un trabajo valioso. Pero es importante desviar nuestra atención del trabajo positivo que realizan algunas ONG particulares y reflexionar sobre el fenómeno de las ONG en un contexto político más amplio.

En la India, por ejemplo, el auge de las ONG subvencionadas comenzó a finales de los años 1980 y 1990. Coincidió con la apertura de los mercados indios al neoliberalismo. En aquel momento, el Estado indio, en consonancia con los requisitos de ajuste estructural, comenzaba a retirar su financiación al desarrollo rural, la agricultura, la energía, el transporte y la sanidad pública. A medida que el Estado abdicaba de su papel tradicional, las ONG se hicieron un hueco en estas mismas áreas. La diferencia, por supuesto, es que los fondos disponibles para ellas son una fracción minúscula del recorte real en el gasto público. La mayoría de las grandes ONG con suficientes fondos están patrocinadas y subvencionadas por las agencias de cooperación y ayuda al desarrollo, que son a su vez financiadas por los gobiernos occidentales, el Banco Mundial, la ONU y algunas empresas multinacionales. Aunque no sean exactamente las mismas agencias, sí forman parte de esa misma formación política dispersa que supervisa el proyecto neoliberal y reclama recortes drásticos del gasto público en esas áreas.

¿Por qué deberían financiar estos organismos a las ONG? ¿Podría ser sencillamente un anticuado celo misionero? ¿Culpabilidad? Es un poco más que todo eso.

Las ONG dan la impresión de que están llenando el vacío creado por un Estado en retirada. Y lo están haciendo, pero de una forma materialmente inconsecuente. Su contribución real es la de desactivar la cólera política y distribuir como ayuda o benevolencia lo que la gente debería tener por derecho. Alteran la psique pública. Convierten al pueblo en víctimas dependientes y desafilan el filo de la resistencia política. Las ONG forman una especie de amortiguador entre el sarkar (el dueño y señor) y la gente. Entre el Imperio y sus súbditos. Se han convertido en los mediadores, los intérpretes, los facilitadores del discurso. Juegan el papel del "hombre sensato" en una guerra injusta e insensata.

Cuanto mayor es el daño causado por el neoliberalismo, mayor es el florecimiento de las ONG.

A la larga, las ONG son responsables ante sus donantes, pero no ante las personas entre las que trabajan. Son lo que los botánicos llamarían una especie indicadora. Parece como si cuanto mayor es el daño causado por el neoliberalismo, mayor es el florecimiento de las ONG. Nada ilustra esto de forma más vívida que los EE.UU. preparándose para invadir un país y simultáneamente alistando a las ONG para que entren y limpien la devastación causada.

Para asegurarse de que su financiación no peligra y que los gobiernos de los países en donde trabajan les permitirán seguir funcionando, las ONG tienen que presentar su trabajo - ya sea en un país devastado por la guerra, la pobreza o una epidemia infecciosa - en un marco superficial más o menos despojado de su contexto político o histórico. En cualquier caso, un contexto histórico o político inconveniente. No en vano, la "perspectiva de las ONG" es cada vez más respetada.

Los apolíticos (y por tanto, extremadamente políticos) informes de auxilio de países pobres y zonas de guerra hacen en definitiva que las personas (oscuras) de esos países (oscuros) aparezcan como víctimas patológicas. Otro indio desnutrido, otro etíope hambriento, otro campo de refugiados afgano, otro sudanés mutilado. .. necesitados de la ayuda del hombre blanco . Refuerzan inconscientemente estereotipos racistas y reafirman los logros, las comodidades y la compasión (el amor con mano dura) de la civilización occidental, descontando la culpa de la historia del genocidio, el colonialismo y la esclavitud. Son los misioneros seculares del mundo moderno.

Con el tiempo - en una escala más pequeña, pero de manera más insidiosa – la financiación de las ONG desempeña el mismo papel en la política alternativa que el capital especulativo que entra y sale de las economías de los países pobres. Comienza a imponer la agenda.

Transforma la confrontación en negociación. Despolitiza la resistencia. Interfiere con los movimientos populares locales que han sido tradicionalmente autosuficientes. Las ONG tienen fondos con los que pueden emplear a la población local que de otra manera podrían ser activistas en movimientos de resistencia, pero que ahora pueden sentir que están haciendo algo inmediato, creativo y bueno (mientras que se ganan la vida haciéndolo). La caridad ofrece una gratificación instantánea al donante, así como al receptor, pero sus efectos secundarios pueden ser peligrosos. La auténtica resistencia política no ofrece los mismos atajos.

La ONG-ización de la política amenaza con convertir la resistencia en un trabajo cortés, razonable, asalariado, un trabajo de 9 a 5. Incluso con algunas prebendas.

La resistencia real tiene consecuencias reales. Y no conlleva salario.

Del discurso "El poder público en la era del Imperio", pronunciado en la 99ª reunión anual de la Asociación Americana de Sociología en San Francisco, California, el 16 de agosto de 2004. Extracto de Arundhati Roy, El fin de la imaginación (Chicago: Haymarket Books , 2016) ha sido utilizado con autorización de Haymarket Books.

Ejemplos del mundo real

Stuff Expat Aid Workers Like

An ongoing series of satirical, ironic, usually humorous (but sometimes deadly serious) vignettes of the humanitarian aid industry from the inside.

The dangers of NGO-isation of women’s rights in Africa

By depoliticizing women’s rights and following Northern rhetoric, NGOs in Africa diminish the impact of grassroots activism.

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The global humanitarian community, including the UN, is heavily influenced by corporate power.