En breve
El proyecto Birthright Unplugged/Replugged utilizaba el viaje como un acto subversivo para mostrar las restricciones injustas de circulación impuestas por Israel y las violaciones del derecho internacional.
El gobierno de Israel niega a los palestinos el derecho internacionalmente reconocido de retorno de los refugiados. Además, el gobierno israelí estableció y aplica una "ley de retorno" que extiende los beneficios de la ciudadanía a cualquier persona de ascendencia judía. Esta es una invitación de facto para cualquier persona de origen judío para visitar y/o mudarse a Israel, excluyendo al mismo tiempo a millones de palestinos del acceso a sus tierras ancestrales. En respuesta, los proyectos Birthright Unplugged y Birthright Replugged utilizan el viaje como un acto subversivo para exponer las restricciones de circulación injustas impuestas por Israel y las violaciones del derecho internacional.
Birthright Unplugged exponía las violaciones del derecho internacional por parte de Israel al tiempo que proporcionaba experiencias edificantes para que participantes internacionales viajaran a la Palestina histórica¹, exponiéndolos al sinfín de circunstancias opresivas que los palestinos soportan diariamente. Esta experiencia profundizó el compromiso de los participantes en pos de un cambio de la política hacia los palestinos y del avance en la liberación colectiva.
El programa Birthright Unplugged ofrecía una programación de viajes a ciudades palestinas, pueblos y campos de refugiados en Cisjordania, y la oportunidad de pasar algún tiempo con los desplazados internos palestinos que viven dentro de Israel, así como con algunos judíos israelíes que trabajan desde perspectivas desligadas de la fuerza militar y de la ayuda, y que afrontan la crisis con medidas como el rechazo al servicio militar, la asistencia a marchas no violentas organizadas por palestinos y otras acciones. El programa fue diseñado sobre todo para personas que viven en Occidente, aunque personas de todo origen eran bienvenidas. Dimos prioridad a aquellas personas que trabajaban con un marco de trabajo anti-racista y que estaban bien posicionadas dentro de su comunidad para que, a su regreso, contribuyeran a la labor de justicia social.
A lo largo del viaje, los participantes llegaron a comprender la vida cotidiana bajo la ocupación y el apartheid, y aprendieron la historia de la región por parte de gente infra-representada en el discurso occidental y profundamente afectada por las políticas israelíes opresivas.
Cuando Birthright Unplugged fue condenado al cese de actividad por parte de Birthright Israel, en lugar de buscar amparo, los organizadores lo vieron como una oportunidad para involucrar a los medios de comunicación y promocionar el proyecto.
El programa gemelo de Birthright Unplugged, Birthright Replugged, trabajaba con los niños palestinos que vivían en los campos de refugiados en Cisjordania para proclamar su "derecho de retorno" – la norma internacional que da a todos los refugiados y sus descendientes el derecho a regresar a sus tierras ancestrales. Israel ha negado sistemáticamente este derecho a los palestinos desde 1948 y también prohíbe a la mayoría de los refugiados palestinos incluso visitar sus tierras. El simple hecho de llevar a los niños a lugares que están cerca de donde viven y en donde en realidad tienen derecho a vivir y a pasar tiempo, pero a los que no tienen ningún acceso, como Jerusalén, el mar y los pueblos de los que huyeron sus abuelos, constituye la misión central de Birthright Replugged. Estos viajes son cada vez más difíciles, ya que las políticas de apartheid israelíes restringen cada vez más el movimiento de los palestinos.
Durante tres días, los niños se alojaban con familias palestinas de ciudadanía israelí; visitaban lugares sagrados, Jerusalén, el mar y sus tierras ancestrales. Ellos documentaban sus experiencias con cámaras fotográficas y para organizar exposiciones con el fin de contribuir a la memoria colectiva en el campo de refugiados y compartir sus historias con personas en el extranjero.
Esta experiencia fue, y sigue siendo al momento de escribir estas líneas, casi imposible para la mayoría de los palestinos en Cisjordania y Gaza, pues reciben tarjetas de identidad a los 16 años que Israel utiliza para controlar sus movimientos. Al ser internacionales, los coordinadores de los programas hemos podido movernos con relativa libertad y, por lo tanto, a diferencia de los padres y abuelos de los niños, hemos tenido la posibilidad de acompañarles en este viaje. Si bien no es técnicamente ilegal, cruzar puestos de control con autobuses llenos de jóvenes palestinos es difícil, ya que los soldados israelíes tienen escasa buena voluntad hacia nuestros jóvenes turistas y gozan de una amplísima licencia a la hora de decidir cómo patrullar en los puestos de control y a quiénes dejar pasar.
En enero y febrero de 2008, Birthright Replugged también organizó talleres para niños palestinos de campos de refugiados de Jordania, el Líbano y Siria. Los palestinos en el exilio, a diferencia de los que viven en los campos de refugiados en Cisjordania, no tienen la posibilidad de cruzar fronteras controladas por Israel para hacer el viaje que hicimos con nuestros otros jóvenes viajeros. Por esta razón, los talleres se basaron en gran medida en las narraciones orales de las familias de los niños. El viaje virtual se llevó a cabo a través de mapas provenientes de fuentes tales como la Sociedad de la Tierra Palestina.
Todas las fotografías, reflexiones y redacciones de los niños sobre sus experiencias y sus historias familiares fueron incorporadas en las exposiciones que fueron donadas a las comunidades de los campos y se convirtieron en exposiciones itinerantes para su exhibición en Estados Unidos.
Poco después del lanzamiento de los proyectos Birthright Unplugged/Replugged en 2005, se nos notificó una orden judicial de cese de actividades la infracción de derechos de autor, realizada por parte de Birthright Israel, una organización sionista que ofrece viajes gratuitos a Israel/'48 para personas judías de todo el mundo de edades entre 18 y 26 años como un medio para fomentar el apoyo de jóvenes judíos al estado de Israel y sus políticas. Esta orden judicial llegó en el momento del lanzamiento de nuestra página web, cuando teníamos ya varias solicitudes, pero aún no habíamos efectuado nuestro primer viaje. La amenaza de demanda por parte de esta reconocida institución sionista llamó enseguida la atención de la prensa y nos ayudó a lanzar el proyecto con una crítica hacia la propaganda israelí y los viajes de adquisición de nacionalidad.
Posteriormente, llevamos a cientos de participantes en las delegaciones de Birthright Unplugged y Replugged, y recibimos mucha atención de los medios en árabe, inglés, alemán y hebreo. En general, estos viajes crearon conciencia, tuvieron un impacto en las vidas y en el trabajo de los participantes, y gran resonancia en los medios de comunicación, por lo que ayudaron a poner las violaciones israelíes de los derechos humanos en el mapa mundial. Sin embargo, la crisis de derechos humanos en Palestina y las restricciones de viaje para los palestinos continúa.
1: La nomenclatura de la geografía de la "Palestina histórica" a menudo requiere alguna aclaración. La Palestina histórica se define aquí incluyendo la Cisjordania actual, Gaza, Jerusalén y el resto de las áreas confiscadas por Israel en 1948, cuando se fundó el Estado de Israel. En árabe las áreas confiscadas en 1948 se denominan comúnmente "'48;" en este escrito estas áreas son denominadas "Israel/'48."
Teoría clave
En su premisa básica, el análisis anti-opresión y anti-racista y la interseccionalidad, buscan subvertir las libertades y privilegios con el fin de exponer y abordar las desigualdades de poder. Birthright Unplugged se suscribe a estos esquemas al utilizar los viajes para exponer y desafiar las estructuras de poder.
Táctica clave
Elegimos socavar el nombre de Birthright Israel reutilizándolo para nuestros propios fines. Esto nos permitió impugnar el poder y las presunciones encubiertas tras la idea sionista del derecho de nacimiento y conseguir un reconocimiento inmediato de nuestro nombre, junto con una crítica bien publicitada a Birthright Israel.
Principio clave
¿Quién puede generar más empatía que los niños? Especialmente niños que viven en campos de refugiados, que viajan a las ciudades donde sus abuelos crecieron, cuyos hogares fueron confiscados y en su mayoría demolidos por ejércitos de construcción nacional, que desean rezar en sus lugares sagrados y visitar el mar a pocos kilómetros de distancia. Estos viajes ofrecen una imagen real y desgarradora de lo que está pasando y a la que es difícil dar la espalda (ver: PRINCIPIO: Hacer visible lo invisible).