En breve
Los bienes comunes son riquezas culturales y naturales que le pertenecen a todos, como el aire, el agua e internet. Estos regalos compartidos son la base para un mundo justo, y deberían ser protegidos y expandidos.
Ni siquiera una sociedad entera, una nación, o todas las sociedad existentes en estando juntas en simultáneo, no son las dueñas de la tierra. Son simplemente quienes la poseen, sus beneficiarios, y deben dejarla en un mejor estado para las generaciones subsiguientes como boni patres familias [buenas cabezas al cuidado del hogar].
— Karl Marx
Orígenes
El concepto de bienes comunes data de los tiempos romanos, con el emperador Justiniano (530 AC) quien declaró, “Por la ley de la naturaleza estas cosas son bienes comunes de la humanidad: el aire, el agua que corre, el mar, y por consecuencia, las bahías del mar”. La Carta Magna (1215) estableció que los bosques y las pesca son bienes comunes abiertos a todos. John Locke (1689) declaró que la propiedad privada es apropiada sólo sí “Los bienes comunes dejados son suficientes y tan buenos para los demás”.
En los tiempos pre-capitalistas, compartir los bienes comunes era la fuente de sostenibilidad de la mayoría de las personas. A pesar de que las empresas han encerrado y disminuido los bienes comunes, estos se dividen en tres sectores: riqueza natural (aire, agua, semillas, ecosistemas, otras especies); riqueza comunal (calles, parques, la Internet, dinero, seguridad social); y riqueza cultural (música, arte, ciencia, software de códigos abiertos). Todos estos regalos los compartimos y estamos obligados a preservarlos para otro sy para las generaciones futuras..
El problema es que, bajo el capitalismo, las corporaciones privadas y personas ricas se apropian cada vez más de las riquezas comunes para su lucro (ver: TEORÍA: Neoliberalismo). Para contrarrestar esto, necesitamos expandir y fortalecer tanto los bienes comunes como las instituciones que los sostienen.
El sector de los bienes comunes del siglo veintiuno no reemplazará el mercado o a el estado, pero tendrá que ser un balance para ellos.
Muchas doctrinas surgen de la idea de los bienes comunes:
La doctrina de la confianza pública: El estado debe actuar como el administrador de la riqueza de los bienes comunes para el beneficio de todos, o designar administradores fiables.
Todos estamos juntos en esto: Los riesgos de la era capitalista, desempleo, discapacidad, enfermedad, cambios climáticos y pensiones sin fondos, se conllevan mejor de manera colectiva que individualmente.
Quien contamina paga: Los contaminadores deben pagar por los basureros en los ecosistemas.
Principio preventivo: Los ecosistemas deben ser manejados para ser saludables por largos periodos y no por lucros de corta duración.
Una persona, una parte: La renta de los bienes comunes le pertenece a todos por igual.
Usufructo: Nuestro derecho para usar un recurso es contingente a nuestra responsabilidad en cuanto a la preservación y mejoramiento de ese recurso para generaciones futuras.
Es importante tener en cuenta que a pesar que los bienes comunes necesiten el apoyo del estado (así como el sector privado), no es idéntico al estado. Se puede imaginar un vibrante sector de bienes comunes construido alrededor de Internet y la corrientes de viento; administradores que protejan los recursos esenciales como el aire limpio, el agua, los bosques y la capa superficial de la tierra; cuidado de la salud universal; pago de dividendos para todos por igual provenientes de las riquezas de los bienes comunes y fondos para artes locales basados en pagos por derechos de autor. and local arts funds based on copyright fees. Se puede imaginar también cargos por transacciones privadas con fines lucrativos que provengan financiados de los bienes comunes.
Una función importante del sector de los bienes comunes sería cambiar empresas por costos (como rescates bancarios y polución) que actualmente nos imponen al resto de nosotros. Sí esto si hiciera, los negocios podrían especular menos e invertir más en tecnologías limpias y la renta de los bienes comunes proveería ingresos para todos sin trabajo.
En breve, el sector de los bienes comunes del siglo veintiuno no reemplazará el mercado o a el estado, pero tendrá que ser un balance para ellos. Mientras el sector no emerja todo en el mismo momento, podemos construirlo paso a paso con el tiempo.
APLICACIÓN MÁS FAMOSA: Parques y áreas desérticas, la Internet, Wikipedia, Seguridad Social, Alaska Permanent Fund (paga dividendos equitativos a todos los alaskeños con arrendamientos por petróleo).
TRAICIÓN MÁS INFLUENCIABLE: Regalos gratis para contaminadores de aire, dinero a los bancos y ondas de radios a los locutores.
Publicado originalmente en Beautiful Trouble.