Historia

Caravana Universitaria Zapatista

Familia Zapatista. Foto: Eduardo Velasco Vazquez / @lalo777

En breve

En 1994, estudiantes universitarios organizaron brigadas informativas para romper el cerco de desinformación y rumores acerca del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

“Para todos la luz. Para todos todo. Para nosotros el dolor y la angustia, para nosotros la alegre rebeldía, para nosotros el futuro negado, para nosotros la dignidad insurrecta. Para nosotros nada.”

“For everyone, the light. For everyone everything. For us pain and anguish, for us the joy of rebellion, for us a future denied, for us the dignity of insurrection. For us nothing.”

— Subcomandante Insurgente Marcos, Fourth Declaration of the Lacandon Jungle

El primero de enero de 1994, cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en el suroeste de México se iniciaba el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). La revuelta del EZLN también hizo evidente que las reformas neoliberales de los últimos gobiernos priístas en México habían dejado una brecha ancha entre los diferentes sectores sociales, siendo los indígenas y los campesinos los más marginados.

Uno de los primeros grupos en reaccionar en solidaridad con las demandas de los zapatistas fueron los estudiantes. En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desde las primeras semanas de enero, los estudiantes organizaron reuniones y brigadas informativas en las diferentes escuelas y campus, para informar sobre el desarrollo de la revuelta de Chiapas. Así, los estudiantes organizados aumentaron la voz de los indígenas para romper el cerco de información y rumores que los medios comerciales de comunicación, junto con el gobierno, habían establecido entre la población y el EZLN.

"Los universitarios encontraron en los zapatistas lo que nadie en la clase política mexicana podía ofrecer: honestidad"

En este contexto nace, el 19 de enero de 1994, la Caravana Universitaria Ricardo Pozas (nombrada así como homenaje al antropólogo mexicano Ricardo Pozas Horcasitas, que con el libro Juan Perez Jolote, hizo una descripción clara de las condiciones de los indígenas tzotziles en los altos de chiapas), también conocida como la Caravana Universitaria Zapatista. Encabezados por miembros del Consejo Estudiantil Universitario (CEU), diferentes colectivos de estudiantes se dieron a la tarea de organizar el Primer Festival de Rock por la Paz y la Tolerancia, un concierto masivo de música dentro del campus universitario que promovió el encuentro de dos movimientos autónomos del país: el universitario y el de los pueblos indígenas, cuyas aspiraciones se reflejaban en las demandas zapatistas.

Ante la respuesta multitudinaria de jóvenes de todas las clases y sectores sociales, quedó sellado el compromiso entre ellos para apoyar y difundir el movimiento del EZLN, rescatando el significado de la palabra solidaridad, que el gobierno en turno había desvirtuado y corrompido llamando así a su programa de subsidio a la pobreza. Fue tan cercana y contundente la solidaridad y la conexión entre los jóvenes de la Caravana y los zapatistas, que algunos fueron invitados a ser asesores del EZLN en los Diálogos de Paz con el gobierno.

Los universitarios encontraron en los zapatistas lo que nadie en la clase política mexicana podía ofrecer: honestidad. Desde ese gran concierto de rock hasta 1997, con la Consulta Zapatista, la Caravana acompañó todas las actividades convocadas por el EZLN, haciendo suyos los lemas e ideas zapatistas, particularmente aquellas de “mandar obedeciendo” y “para todos todo, nada para nosotros”.

El movimiento juvenil en general, y particularmente los estudiantes, aprendieron gracias a este vínculo con los pueblos indígenas, aglutinados en el movimiento zapatista y, posteriormente, en el Congreso Nacional Indígena, que sus demandas y luchas no sólo debían darse en el contexto de la educación pública, sino también en las grandes demandas nacionales que se comparten entre los sectores marginados por el Estado. Por su parte, el EZLN ganó un puente que le permitió ampliar la difusión de su mensaje de maneras diversas y creativas, haciéndolo fuertemente visible en los diferentes sectores de la sociedad mexicana y del mundo.

Teoría clave

Interseccionalidad

La solidaridad de los estudiantes con el movimiento indígena, históricamente marginados y discriminados, logró un efecto de potenciación mutua y reconocimiento de un campo común y más amplio de lucha por la autonomía y contra las desigualdades e injusticias.

Táctica clave

Acción de visibilidad

Una de las tácticas más útiles fue la alianza con músicos comprometidos y que también apoyaban a los zapatistas. Juntos se logró alcanzar una audiencia impensable y que no sería posible si cada grupo hubiera trabajado por separado.

Principio clave

Para todos todo, nada para nosotros

Quizá el principio que mejor ilustra la vida y el espíritu de la Caravana Universitaria Ricardo Pozas fue dado por los mismos zapatistas. La lucha por la autonomía es una conquista política a servicio de todos y no sólo de los participantes del movimiento.

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