Historia

La marcha de las minifaldas

Foto: iHarare.

En breve

En 2014, tras la circulación de un video que mostraba el abuso y acoso público que sufrió una mujer en Harare, Zimbabue, las mujeres organizaron una marcha en minifalda para protestar contra el acoso callejero generalizado y para hacer presión a favor de espacios seguros.

En Zimbabue existe una ideología cultural que implica que a las mujeres no se les permita vestir ropas provocativas, y si lo hacen, los hombres pueden acosarlas públicamente con impunidad. Sin embargo, esta ideología está siendo desafiada actualmente en las calles. En diciembre de 2014, las redes sociales en Zimbabue y el mundo entero destacaron un video que mostraba a una joven siendo acosada y despojada de sus ropas en una estación de taxi por hombres pendencieros que la llamaban con toda clase de nombres degradantes, supuestamente porque su vestido era demasiado corto.

The ball is in our court to rise creatively against sexual harassment of women in the home and in public.

El video enfureció a la comunidad activista, especialmente a los activistas por los derechos de las mujeres y a los defensores de los derechos humanos. Las mujeres activistas dijeron “ya basta,” era tiempo de hacer algo para desafiar de frente la violencia contra las mujeres. Se propusieron varias ideas para abordar el tema, pero la que destacó fue apodada la ‘marcha de las minifaldas.’

La protesta fue organizada por Katswe Sistahood, un movimiento de jóvenes dinámicas que luchan por la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en Zimbabue, y se dio a conocer de boca en boca y gracias a la participación de organizaciones de mujeres de base. Muchísimas mujeres se presentaron en minifalda y ropas ajustadas, y desfilaron por las calles de Harare, protestando contra el acoso que enfrentan día a día.

Aunque la marcha fue recibida con sentimientos encontrados por parte del público general, desempeñó un rol fundamental en Zimbabue, al abordar la violación de los derechos de la mujer. Los atacantes que desnudaron a la joven finalmente fueron arrestados y llevados a prisión, y ahora enfrentan cargos por acoso sexual. La marcha también llamó la atención de mujeres líderes en la política como la Primera Dama Grace Mugabe, quien durante el lanzamiento oficial del Día Internacional de la Mujer en Harare declaró, “demos a nuestros hijos la libertad de vestirse como deseen.”

La seguridad y la libertad de expresión son fundamentales para que las jóvenes alcancen su más alto potencial. Nos corresponde a nosotros luchar de forma creativa en contra del acoso sexual a las mujeres tanto en casa como en espacios públicos.

Teoría clave

Feminismo

En Zimbabue, la violencia contra las mujeres es muy común. Las jóvenes, en particular, son vulnerables al abuso de sus derechos humanos, incluyendo violación, violencia doméstica y acoso sexual en las calles, especialmente en estaciones de taxi. La frustración de las mujeres es comprensible, dado el acoso generalizado que enfrentan, incluyendo arrestos arbitrarios de noche, violencia doméstica, abuso sexual y limitaciones a la libertad de expresión y movimiento.

Táctica clave

Acción masiva en la calle

Una gran cantidad de mujeres marchando por las calles en minifalda encendió un debate importante en torno al trato horrendo que reciben mujeres y niñas en los espacios públicos. Al buscar seguridad en la masa, estas mujeres se aseguraron de que sus voces se escucharan fuerte y claramente contra el acoso sexual callejero.

Principio clave

Fomentar spacios más seguros

La humillación es una de las formas más insidiosas de la violencia de género. En respuesta, muchos activistas trabajan para crear espacios seguros para las mujeres en sus casas, en la comunidad y en las calles. Se han desarrollado marchas en minifalda similares en varios países africanos, incluyendo Kenia, Swazilandia, Uganda y Túnez. El éxito o fracaso de estas campañas ha dependido de varios factores, incluidos los antecedentes socioculturales de las comunidades en particular, así como sus ambientes políticos y religiosos, pero todas han buscado fomentar espacios seguros para las mujeres como una forma de animarles a alzar la voz en contra del acoso en público.

Aprende más

Humiliation: The Latest Form of Gender Violence
Sally Nyakanyanga, Africa Renewal, 2015