Historia

Sin voto no hay sexo

Imagen de Philip Evans, Flickr.

En breve

En las elecciones de 2013, un candidato del partido de la oposición en Zimbabue hizo un llamado a las mujeres a amenazar a sus esposos con negarles el sexo, y así presionarlos a votar por el cambio. Los resultados fueron decepcionantes.

En 2013, la Sra. Priscilla Misihairambwi-Mushonga, una ex ministro y miembro del partido político MDC, hizo un llamado a las mujeres a amenazar a sus esposos con negarles el sexo, para así presionarlos a votar por el cambio. Específicamente, llamó a las mujeres zimbabuenses a “golpear a los hombres donde más les duele – el dormitorio.” Para asegurar que, al votar por el cambio, actuasen para corregir las injusticias del país.

En el contexto cultural de Zimbabue, tener a los portavoces correctos, con las cualidades correctas, es importante y puede hacer la diferencia entre una campaña exitosa o fallida.

En ese momento, Zimbabue estaba levantándose del estancamiento de la hiperinflación, y tambaleándose tras la desindustrialización masiva que resultó en un aumento del desempleo y una crisis económica sin precedentes. La sensación general era que los muchos problemas del país podrían ser resueltos, simple e inmediatamente, al remover al partido gobernante del poder por medio de los votos. La campaña ‘sin voto no hay sexo’ ejercería presión sobre los hombres del país para ‘hacer algo’: específicamente, votar contra el partido gobernante.

Anteriormente, los zimbabuenses habían tenido elecciones muchas veces, pero el partido gobernante y su presidente, Robert Mugabe, que ha estado en el poder desde la independencia (1980), siempre se las había arreglado para llegar al poder. La Sra. Misihairambwi-Mushonga afirmaba que históricamente, la participación electoral en Zimbabue había sido más alta entre las mujeres que entre los hombres, y vio una oportunidad de movilizar a los hombres para inclinar la balanza a favor de la oposición.

Su campaña solitaria no fue exitosa, ya que la participación electoral se mantuvo baja, y los zimbabuenses nuevamente se encontraron con el mismo partido gobernante y presidente. Bajo estas circunstancias, parece dudoso que un simple voto hubiese expulsado al partido de gobierno en 2013.

Táctica clave

Huelga de sexo

La acción asumió que negar a los hombres del país sus derechos conyugales, los llevaría a sacar al partido gobernante del poder a través de los votos. Las huelgas de sexo se han utilizado exitosamente en otros contextos, incluidos Kenia, Liberia y Colombia, pero no fueron efectivas en Zimbabue en 2013.

Principio clave

Elige tácticas que apoyen tu estrategia

¿Una huelga de sexo era la táctica correcta en este caso? Había algunas preocupaciones fundamentales desde el principio, por ejemplo, si era posible saber con certeza si las mujeres en verdad estaban poniendo en práctica el boicot en la intimidad. En el contexto de la violencia de género en general, dicha táctica era riesgosa de proponer sin un movimiento amplio para brindar fuerza y apoyo.