Teoría

Baltajiah (matones)

Un graffiti en El Cairo que dice "La policía es los baltajiah," recalcando el hecho obvio de que estos matones hacen el trabajo sucio del régimen. Foto: Hossam al-Hamalawy | CC BY-NC-SA 2.0

En breve

Hay una formación política común que se presenta en todo el mundo árabe: una agrupación de individuos, a menudo marginados, a los que el gobierno recurre para interrumpir momentáneamente los movimientos que buscan un cambio.

Las grandes almas siempre se han encontrado con la oposición violenta de las mentes mediocres.

— Albert Einstein

Orígenes

El origen de la palabra proviene del idioma turco. Baltaji era el nombre dado a las personas que caminaban con el ejército para despejar el camino a través del bosque y construir fuertes utilizando un hacha (el balta). El término tomó un significado diferente cuando hace unos 300 años en el Imperio Otomano (actual Turquía), matones a favor del régimen actuaron en nombre de éste para obligar a los manifestantes hambrientos a dejar de protestar utilizando la violencia.

En todo el Medio Oriente y el norte de África, las tribus suelen mantener lealtad y vínculos estrechos para protegerse a sí mismos de la opresión. El Estado aprovecha astutamente este mecanismo de defensa dinámico para transformar la lealtad ciega en un instrumento de opresión que puede utilizar para sus propios fines.

Baltijiah, que se deriva de la palabra árabe balta, que significa hacha, es el nombre que los egipcios dan a los partidarios a favor del régimen utilizados por el Estado para mantener su aparato. En otros países se les da nombres diferentes. En Siria: Shabiha (derivado de la palabra shabah que significa fantasma, debido a que los matones se visten como civiles normales y emergen de forma anónima desde dentro de la multitud para causar una interrupción). En Jordania y Palestina Sahijieh, de la raíz sahja, o aplauso, procedente de un tipo de baile beduino y en referencia al acto de aplaudir mecánicamente al régimen a pesar de sus defectos.

Al comprender de los motivos de los baltajiah y la planificar estratégicamente formas de involucrar a sus corazones y mentes con nuestra bondad y creatividad, podemos llevarlos a reconsiderar su obediencia ciega y neutralizar sus peores tendencias.

Estos grupos pueden ser manipulados para aprovechar los conflictos internos y las divisiones sociales entre las diferentes ideologías, religiones y sectas dentro de una sociedad. En su mayoría son desorganizados y marginados, y se unen temporalmente para interrumpir los movimientos que buscan el cambio. En recompensa, reciben apoyo y beneficios del Estado, y por lo tanto se convierten en sus ciegos seguidores, independientemente del mérito o la legitimidad más amplia del gobierno.

En algunos países, el Estado recompensa a tales grupos con beneficios monetarios y no monetarios, con el fin de mantener su lealtad y poder movilizarlos a su antojo. Los matones son particularmente útiles para estos gobiernos, porque son una manera de utilizar la fuerza y ​​la violencia para interrumpir el cambio y disuadir el activismo, sin tener que rendir cuentas a la sociedad en general, la comunidad internacional, las organizaciones de derechos humanos u otros organismos pertinentes. (Los crímenes, después de todo, son cometidos por el baltajiah, no por una persona con un uniforme de gobierno).

El uso generalizado de estos grupos se hizo evidente en la forma en que los Estados respondieron a las revueltas que se extendieron por el mundo árabe en 2011. Uno tras otro, los regímenes utilizaron matones para impedir, o al menos intentar disuadir a la gente, de unirse a las protestas. Pero bajo el calor de la cobertura de los medios de comunicación (especialmente los medios de comunicación sociales), la táctica fracasó y en cambio aumentó la simpatía por los manifestantes, lo que atrajo aún más gente a las calles. Especialmente en Egipto y Túnez. Desafortunadamente, las cosas resultaron de manera muy diferente en Siria, donde la violencia del Estado demostró ser más fuerte que el poder de la libertad de expresión, lo que desencadenó una guerra civil, o en Jordania, donde el Estado utilizó con éxito matones y otras tácticas para disolver el movimiento popular .

Los activistas de la región de Medio Oriente/África del Norte debemos ser conscientes de que el Estado utiliza a estas personas como un instrumento de control; tenemos que entender mejor los riesgos, desarrollar estrategias preventivas para enfrentarlos y desarmarlos (literal o figurativamente), aprender a detectarlos y evitar confrontarlos. Al comprender de los motivos de los baltajiah y la planificar estratégicamente formas de involucrar a sus corazones y mentes con nuestra bondad y creatividad, podemos llevarlos a reconsiderar su obediencia ciega y neutralizar sus peores tendencias. Por otra parte, si el uso de esta táctica resulta contraproducente para Estado, debemos estar preparados para aprovechar ese momento y cambiar el (ver: METODOLOGÍA: Análisis de espectro de aliados) y movilizar a las personas que comparten nuestros principios pero que aún no participan de forma activa en las campañas.

Ejemplos del mundo real

Security Forces Stormed Tahrir Square and Attacked Protesters | اقتحام بلطجية الأمن للميدان

Defending the encampment from security forces dressed in civilian clothes became a major challenge for demonstrators in Tahrir Square, Egypt.