En breve
El dinero puede hablar alto, no guste admitirlo o no, ¿por qué no convertirlo en una herramienta para protestar y organizar? ¿Por qué no estampar mensajes en la moneda local y convertir billetes en panfletos?
Money is a terrible master but an excellent servant.
— P.T. Barnum
La intervención de billetes, un tipo de sabotaje cultural que convierte el papel moneda en panfletos de protesta, ha sido utilizado por movimientos de todo el mundo para extender su mensaje de forma creativa y económica.
En 2011, en la Palestina ocupada, un grupo activista de Facebook animó a la gente a escribir "Palestina libre" en los billetes. Finalmente, el Banco Central de Israel tuvo que emitir un comunicado informando que los billetes marcados con "Palestina Libre" no serían aceptados por el banco — lo que únicamente impulsó aún más la campaña (ver: PRINCIPIO: La verdadera acción es la reacción de tu objetivo).
Occupy George diseñó sellos descargables para estampar en billetes de $1 dólar estadounidense, que los convertien en una especie de infográficos que resaltan la disparidad económica en los EE.UU.
Otros ejemplos incluyen a activistas por los derechos de la comunidad gay, quienes estamparon “Dinero Gay” y “Dinero Lésbico” en los billetes para demostrar la creciente influencia de los consumidores de la comunidad gay; y a manifestantes por la democracia sirios que escribieron mensajes en billetes que lanzaron aire (ver: TÁCTICA: Repartición clandestina de panfletos).
Esta táctica no está exenta de riesgos, ya que muchos países tienen leyes contra las intervenciones en la moneda. Si bien es una ley difícil de aplicar, siempre es aconsejable evaluar los riesgos. Dejando a un lado las cuestiones legales, la intervención de billetes es en general una forma segura, provocadora y de bajo costo para difundir un mensaje.
Ejemplos del mundo real

By circulating bills stamped with fact-based infographics, Occupy George informs the public of America's daunting economic disparity.

Responding to the Zimbabwean government issuing bond notes, activists circulated the “real bond notes” as a way of reframing